Janeth Hinostroza

Janeth Hinostroza

Janeth Hinostroza “Yo soy una mujer común y corriente que tuvo una gran oportunidad”.

“A mí me mueven la justicia, los derechos humanos, el derecho a ser quien uno quiera, pero sobre todo el poder de ser mujer”.

Janeth Hinostroza, no hay nada que te pueda vencer…

“Yo soy una mujer común y corriente que tuvo una gran oportunidad”.

Más de 28 años de carrera como periodista la han catapultado como una de las líderes de opinión más importantes del país. Una mujer que a pulso logró que su nombre se convirtiera en un ejemplo de fortaleza y valentía.

Su carrera profesional comenzó cuando aún era muy joven, entre las clases en la Universidad Central del Ecuador y las salas de redacción, en Teleamazonas; se abrió paso en un mundo que le despertaba sus más grandes pasiones. A los 21 años viajó a Bogotá, donde vivió durante ocho años mientras trabajaba como presentadora de noticias.

Regresó a Ecuador para conducir y presentar los programas de investigación informativa, 30 minutos y 30 minutos + transmitidos por Teleamazonas, que estuvo 11 años al aire. Luego vino la oportunidad de presentar el programa de la mañana, con una carrera consolidada, esta mujer de ojos celestes estaba lista para dar ese nuevo paso.

Sus últimos 10 años de carrera no fueron fáciles, pero le permitieron afianzarse como mujer; dejó salir a flote su verdadera personalidad y se dio la oportunidad de conocer sus verdaderos intereses. “Hace mucho tiempo dejé de aparentar. Hoy me muestro auténtica ante todo el público y es por esa razón que he logrado darme cuenta de mis errores y mis aciertos. Comencé a potenciar mis virtudes  y a minimizar mis defectos, pero aprendí también que no tengo que eliminarlos de mi vida porque la gente debe aceptar a los otros tal y como son, con lo bueno y con lo malo”.


En el país, la reconocen por su valentía y su exigencia en el trabajo; una mujer disciplinada, rigurosa y de armas tomar. Janeth quiere centrar su energía en darle a las mujeres herramientas de apoderamiento que las ayude a salir de la victimización.

“Es un gran logro ver cómo las mujeres combinan hoy la belleza con el trabajo. Han sacado de su cabeza la idea errada de que una mujer linda no puede ser inteligente. Una mujer puede ser muy tierna, bella, sensible y, a la vez, ser fuerte, inteligente, decida y puede llevar las riendas de una empresa. Las mujeres hemos demostrado que podemos sacar adelante solas un hogar, pero para todo esto necesitamos ser auténticas, ser nosotras mismas”.

Un camino que recién comienza, en donde quiere aprovechar cada espacio que tiene para llevar su mensaje: “No hay nada que te pueda vencer: ni la raza ni la pobreza ni el estatus social; la clave es dejar de ser víctima y ser protagonista“.