LA MIRAGE

LA MIRAGE

La Mirage

A solo dos horas de Quito se encuentra un lugar mágico, en donde el descanso y el placer están garantizados.

La Mirage mágico lugar

Hace más de 33 años comenzó a funcionar el que es hoy uno de los lugares más emblemáticos de la Sierra ecuatoriana, un lugar en donde se puede disfrutar del sabor natural de los Andes. Ubicado en una antigua casona y en medio de un valle, La Mirage es el espacio ideal para pasar un fin de semana.

Se puede disfrutar de una verdadera conexión con los sentidos, una de las experiencias más placenteras que el hotel ofrece, ya que en La Mirage la lavanda es la protagonista, el aroma en cada una de sus esquinas le sorprenderá y le permitirá ir envolviéndose en un espiral de emociones.

La decoración está inspirada en el Viejo Continente, detalles en oro e imponentes antigüedades lo transportarán a una época en la que el lujo y el brillo eran los protagonistas. El servicio está a cargo de personas de la zona de Imbabura, uno de los centros administrativos, económicos, comerciales y financieros más importantes del país.

Esta zona del Ecuador es conocida como “La provincia de los Lagos”, ya que se pueden encontrar hermosos lugares para conocer, como el lago San Pablo, las lagunas Cuicocha y Yahuarcocha, lugares que se pueden visitar desde La Mirage, en donde además podrán recibir información para realizar visitas guiadas y en caballo.


  

Lugar de grandes posibilidades

La Mirage es sin duda un lugar de descanso y tranquilidad, cuenta con uno de los spas de mayor trayectoria del país, con 11 salas y más de 22 servicios de masajes para consentir el cuerpo, la mente y el alma. Dentro de las opciones se encuentra una mujer chamán, originaria de la región, que tiene poderes curativos, una práctica orientada a la curación indígena. Además, una caminata por cada uno de los jardines con los que cuenta esta hacienda lo desconectará de la monotonía y le permitirán reencontrarse con un universo de colores en donde los pinos, los sauces y los ceibos se robarán su atención y admiración.

El color verde se repite en cada uno de los alrededores de esta enorme hacienda; cada una de las habitaciones cuenta con vista al jardín, el desayuno se puede realizar frente a la habitación en pequeñas terrazas para que se arrulle con el canto de decenas de pájaros y colibríes que se acercan todos los días. Para los días lluviosos, el desayuno se puede realizar en un exclusivo lugar destinado también a la observación de aves.

El hotel cuenta con variados planes para el fin de semana, en donde el romanticismo está asegurado. Las habitaciones son cómodas y amplias, con una imponente y exclusiva decoración. Todas cuentan con chimeneas, muebles antiguos, flores y frutas frescas, que le darán la bienvenida a un fin de semana inolvidable.

Son aproximadamente dos horas de camino desde Quito por una de las mejores vías del país, que le permitirán desconectarse del bullicio de la ciudad. En La Mirage se puede disfrutar de un día de spa o de un fin de semana de tranquilidad; sin embargo, tenemos la certeza de que una vez que se conoce este lugar hay grandes posibilidades de querer regresar.