CHEZ JÉRÔME

CHEZ JÉRÔME

CHEZ JÉRÔME

Más de 13 años en Ecuador. En este lugar disfrutará de un menú francés con un toque ecuatoriano.

CHEZ JÉRÔME

 

Chez Jérôme abrió sus puertas en Quito hace más de 13 años, y desde entonces se ha convirtido en uno de los lugares favoritos para quienes buscan calidad y exclusividad. Jérôme reconoce que no se trata solo de la comida, el servicio o la decoración, sino de lo que cada chef está dispuesto a ofrecer a los visitantes.

Jérôme es un francés que ha logrado contagiarse de la calidez y la alegría de los latinos. Su pasión por la cocina comenzó cuando tenía 13 años. Abandonó sus estudios para dedicarse de lleno a esta profesión.

Su curiosidad por aprender, su entrega por el oficio y su deseo de crecer le llevaron a París a trabajar de la mano de los mejores chefs. Se volvió un experto en restaurantes de 1, 2 y más estrellas Michelin. Era un joven dedicado, apasionado y estaba seguro de que este sería su oficio por el resto de la vida.

Tras 10 años de experiencia y motivado por un cambio, Jérôme tomó un vuelo con rumbo a Latinoamérica; su plan no estaba muy claro, así que simplemente disfrutó del viaje. En su recorrido por varios países descubrió personas, comidas y lugares que le fascinaron. Su decisión de quedarse en Ecuador fue fácil porque el país le encantó, su gente le cautivó y sin pensarlo mucho decidió que este sería su nuevo hogar.


Para él, las cosas empezaron bien porque una cadena hotelera le llamó para trabajar y, sin dudarlo, aceptó. Tras años de experiencia y con un sueño en mente decidió abrir su propio restaurante, que desde entonces se llamó Chez Jérôme.

Es un lugar acogedor y muy elegante, con una excelente vista de la ciudad porque está ubicado en uno de los puntos más altos, desde donde se puede observar a Quito en su plenitud en un día soleado. Además, los jardines que le rodean brindan una sensación de tranquilidad y paz, que para muchos son los testigos perfectos cuando de comer bien se trata.

La carta es, sin duda, muy francesa, pero cada una de las opciones tiene un increíble toque ecuatoriano. Platos equilibrados, perfectos, con aromas y texturas fascinantes; sabores exquisitos y una presentación impecable hacen de este lugar uno de los mejores de la ciudad.


Jérôme es un gran conversador, un hombre muy humano, de pocos amigos, pero de gran corazón. Él no conoce de clases sociales, pero sí de sueños, de metas, de proyectos que le motivan y le llevan a concebir nuevas propuestas. De la mano de su equipo de trabajo logró fortalecerse en el mercado y seguir creciendo.

El éxito de este hombre se debe al duro trabajo que ha realizado por años, porque para él no hay otra forma de hacer las cosas. No le gustan las redes sociales porque prefiere el contacto real.

Sin duda, para los amantes de la buena mesa, el restaurante Chez Jérôme debe estar en su radar. La calidez, el sabor exquisito y el profesionalismo de todo un equipo, encabezado por uno de los mejores cocineros del país, le cautivarán.


  

Un restaurante que cuenta con el bar como columna vertebral. Llamado Coctelería 1996 ofrece una alta calidad de cocteles clásicos y tradicionales que busca generar momentos extraordinarios. Siete metros de altura se convierten en la vitrina perfecta para que su mixólogo pueda ofrecer todo un show cada vez que debe subir a buscar alguna botella.

El concepto es lo que más llama la atención, una biblioteca que no cuenta con libros pero que en su interior alberga los mejores licores del mundo; con ellos se ofrecen cocteles tradicionales y modernos que sin duda logran satisfacer los paladares más exigentes de la ciudad.

Arquitectónicamente, el restaurante fue creado bajo un concepto panorámico, 360 grados que permiten que todos los comensales conozcan la oferta y el trabajo que hay detrás del servicio. “Nosotros creemos en el equipo que tenemos y buscamos que nada de lo que hacen pase desapercibido por quienes nos visitan; queremos que todos observen de primera mano todos nuestros detalles, ya que son ellos los que marcan la diferencia”, afirmó Gonzalo Troncoso, sommelier de Los Troncos. Si el cliente lo desea puede observar detalladamente el proceso de creación de su coctel y de esa manera conocer la receta y cada uno de los ingredientes que este incluye.